Servants, Leaders, Disciple-makers

joel

by Joel Comiskey

Myth: View Everyone in the Church as a Leader

Many of the growing cell churches ask each person to enter the training track to eventually become a leader. I immediately saw this as a positive development over the goal of attendance and promoted it in my first book Home Cell Group Explosion and then later in Leadership Explosion. After all, Jesus said in Matthew 9 that the harvest is plentiful but the laborers are few. Raising up new cell groups is a great way to raise up new leaders. But should everyone become a leader?

Truth: Everyone Should Be a Disciple-Maker

In 2001 I began to coach pastors in cell-based ministry. One particular pastor was a gifted teacher. He was very analytical and wrestled with the word leader. He didn’t accept pat answers from me but wanted to make sure that cell ministry was biblical and that the terms also came from the Bible. We as a coaching group wrestled for hours about the word leader.

Dave felt that the word disciple squared with scripture far better than leader. I had been using the word leader for so long and even entitled one book, Leadership Explosion. Yet, I had also been growing disillusioned with the word because so many misinterpret the leadership role as the person who controls and dominates.

Jesus transformed this notion by telling his disciples that the greatest would be one who served the most (Luke 22:26). He took off his garment and washed the feet of his disciples to model servanthood. But many people forget this and think of leadership in terms of power and authority. Many then shy away from a “leadership role” because they feel inadequate.

I’ve come to the conclusion that rather than trying to reinterpret the word leader continually, it’s best to use a more biblical term, like disciple or harvest worker to describe leadership in cell ministry.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Visualice  a todos en la Iglesia como Lideres

Muchas de las iglesias celulares en crecimiento le piden a cada persona que entre en la ruta de capacitación para convertirse eventualmente en líder. Inmediatamente vi esto como un adelanto positivo a favor de la meta de asistencia y lo promoví en mi primer libro. Home Cell Group Explosion (La Explosión de los Grupos Celulares en los Hogares) y luego después en el libro Leadership Explosion (Explosión del Liderazgo). Después de todo Jesús dijo en San Mateo 9 que la mies es mucha y los obreros pocos. Levantar nuevos grupos celulares es una grandiosa manera de levantar nuevos líderes. Pero ¿Deben todos convertirse en líderes?

Verdad: Todos Deben Ser Hacedores de Discípulos

En el año 2001 empecé a supervisar pastores en el ministerio basado en células. Un pastor en particular era un dotado maestro. Él era muy analítico y luchaba con la palabra líder. Él no aceptaba las respuestas fáciles que yo le daba, sino que quería asegurarse que el ministerio celular fuera bíblico y que los términos a utilizar también provinieran de la Biblia. Nosotros como equipo supervisor luchábamos por horas con la palabra líder.

A David le parecía que la palabra discípulo cuadraba mejor con la Biblia que la palabra líder. Yo había estado usando la palabra líder por tanto tiempo y hasta había titulado un libro Explosión del Liderazgo. Más sin embargo, también mi desilusión con la palabra había crecido, a causa de que tantos han mal interpretado el rol del líder con aquella persona que controla y domina.

Jesús transformó esta noción al decirles a sus discípulos que el más grande sería el que más sirviera (San Lucas 22:26). Se quitó su manto y les lavó los pies a sus discípulos para modelarles servidumbre. Pero muchas personas olvidan esto y piensan del liderazgo en términos de poder y autoridad. Muchos, entonces, se sienten demasiado tímidos para el rol del liderazgo y se apartan pues se sienten incompetentes.

He llegado a la conclusión que en vez de tratar de re-interpretar la palabra líder continuamente, lo mejor es utilizar un término más bíblico como discípulo o labrador de la mies, para describir el liderazgo dentro del ministerio celular.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

The Goal of the Cell Church

joel

by Joel Comiskey

Myth: The Cell Church Is All about the Cell

Most people would never accuse the cell church of not focusing on the cell. After all, those within the cell movement agree that the cell is its crown jewel. All other cell systems spring from the cell, and it deserves a central role. But is it possible to become too enamored by and focused on the cell? Are there other more important priorities?

Truth: The Goal of the Cell Church Is to Make Disciples

Scripture is clear in Matthew 28:18-20 that the church is called to make disciples. Jesus never told the church to go and start cells. Rather, he told them to make disciples in all nations.

Some people think I’m too fanatical about cells. I surprise them when I tell them I’m not passionate about cells in and of themselves. Rather, my focus is on making disciples. God’s purpose is to make disciples who make other disciples.

So what does this have to do with the cell? I believe the cell is the best vehicle to make disciples who make other disciples (multiplication).

Jesus himself modeled this truth to the world when he chose twelve men and then lived in a small community with them for three years. He discipled his twelve in an environment  where he could give plenty of practical instructions and interact with them.

Much of Christ’s teaching was show and tell, and as the disciples matured, they were able to lead the church.

The disciples continued to make other disciples in that same environment. When the Spirit of God descended on the day of Pentecost, the disciples were in the upper room of a house in Jerusalem. The Spirit came down in a powerful way, and the disciples of Jesus began to meet from house to house. Believers met in houses where they could love one another, practice hospitality and continue the work of Jesus. Although their time with the Master influenced them to meet from house to house, it was also part of their Jewish heritage from the time of Jethro’s counsel to Moses to break up into groups of ten.

The same disciples who were nourished in house-to-house ministry spread the gospel by planting house churches and connecting them to celebration gatherings when possible (Acts 2:42-46).

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: La Iglesia Celular Trata Sólo Acerca de la Célula

La mayoría de personas jamás acusarían a la iglesia celular por no enfocarse en la célula. Después de todo, aquellos que están dentro del movimiento celular están de acuerdo con que la célula es la joya de la corona. Todos los demás sistemas celulares proceden de la célula, y esta se merece el rol central. Pero ¿Sería posible enamorarse y enfocarse demasiado en la célula? ¿Habrá otras prioridades más importantes?

Verdad: La Meta de la Iglesia Celular es Hacer Discípulos

La escritura es clara en San Mateo 28:18-20 cuando dice que la iglesia ha sido llamada para hacer discípulos. Jesús nunca le dijo a la iglesia que fuera e iniciara células. En vez de eso, les dijo que hicieran discípulos a todas las naciones. Algunas personas creen que soy un fanático de las células. Yo los sorprendo cuando les digo que no me apasionan las células en sí. Más bien mi enfoque se encuentra puesto en hacer discípulos. El propósito de Dios es hacer discípulos que hagan otros discípulos.

Entonces, ¿Qué tiene que ver esto con la célula? Yo creo que la célula es el mejor vehículo para hacer discípulos que hagan otros discípulos (multiplicación).

Jesús mismo modeló esta verdad al mundo cuando escogió a doce hombres y vivió con ellos por tres años en una pequeña comunidad. Él discipuló a sus doce dentro de un ambiente donde les podía dar suficientes instrucciones prácticas e interactuar con ellos. La mayoría de enseñanzas de Cristo fueron sobre narraciones descriptivas de la vida real, y cuando los discípulos maduraron estos fueron capaces de dirigir la iglesia.

Los discípulos continuaron haciendo otros discípulos en ese mismo ambiente. Cuando el Espíritu de Dios descendió en el día de Pentecostés, los discípulos estaban en el aposento alto de una casa en Jerusalén. El Espíritu descendió de manera asombrosa, y los discípulos de Jesús comenzaron a reunirse de casa en casa. Los creyentes se reunían en casas donde podían amarse unos a otros, practicar la hospitalidad y continuar la obra de Jesús. Aunque el tiempo que estuvieron con su maestro los influenció para reunirse de casa en casa, también era parte de su herencia judía que venía de la época de Jetro cuando aconsejó a Moisés a dividirse en grupos de diez.

Los mismos discípulos que fueron alimentados con el ministerio de casa- en- casa, esparcieron el evangelio plantando iglesias en las casas y enlazándolas con las reuniones de celebración cuando les era posible (Hechos 2:42-46).

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

Fail Often, Grow Often

joel

by Joel Comiskey

Myth: If You Fail, Try Something Else

I know pastors who tried cell church ministry, failed at it, and then became cell church critics. They say, “Oh yes, I tried cell church, and it didn’t work.” Or they might say, “Cell church works great in Latin America but not here in my city.” But often these pastors didn’t keep trying. They were not willing to make mid-course corrections, such as seeking out a coach, visiting another cell church, or reading relevant cell church literature.

Truth: Failing Will Lead You to Discover What Works Best in Your Context

Whether making mistakes or total failure, pastors who make it in cell ministry keep pressing on and don’t give up. They practice the title of John Maxwell’s book, Failing Forward. Making mistakes is part of life. We rarely get things right the first time. Often we don’t do them right the third and fourth time either. In fact, we grow and mature through the trials and errors we make. Failure is the back door to success and God will bless our efforts.

Henry Cloud and John Townsend wrote an excellent book called Boundaries. They say,

He [God] wants us to be assertive and active, seeking and knocking on the door of life. God’s grace covers failure, but it cannot make up for passivity. We have to do our part. The sin God rebukes is not trying and failing, but failing to try. Trying, failing, and trying again is called learning. Failing to try will have no good result.

You have to fail more than once before you get things right.  Proverbs 24:16 says,  “For though a righteous man falls seven times, he rises again, but the wicked are brought down by calamity.”

The cell church training track, for example, is rarely perfected the first time. A pastor and leadership team has to make numerous auto-corrections to perfect the training track. The same is true for any part of cell ministry such as coaching, vision casting, keeping statistics, setting goals, evangelizing, and disciple-making.

Don’t worry about failed outcomes. Worry about the chances you miss when you don’t even try. Most good things come through testing and making mid-course corrections. If you wait to try until everything is perfect, you most likely will never get there. “But wait a minute,” you might say. “I want everything to be perfect before I try.” Sorry it doesn’t work that way. We learn from our mistakes.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Si fracasas, Prueba Otra Cosa

Conozco pastores que probaron con el ministerio de la iglesia celular, fallaron, y luego se convirtieron en críticos de la iglesia celular. Ellos dicen, “ah sí, probé con la iglesia celular, y no funcionó”. O tal vez podrían decir, La iglesia celular funciona de maravilla en Latinoamérica, pero no aquí en mi ciudad”. Pero lo que sucede a menudo es que estos pastores no continuaron intentándolo. Ellos no estuvieron dispuestos a hacer correcciones a mediano plazo, como buscar un supervisor, visitar otra iglesia celular, o leer literatura relevante sobre la iglesia celular.

Verdad: Fracasar te Conducirá a Descubrir lo que Mejor Funciona en tu Contexto

Ya sea que cometas errores o que fracases por completo, los pastores que triunfan en el ministerio celular continúan perseverando y no se dan por vencidos. Ellos practican el título del libro de John Maxwell,  Failing Forward (El lado positivo del fracaso) al seguir adelante aún después de un fracaso. Cometer errores es parte de la vida. Rara vez nos salen bien las cosas a la primera. Muy a menudo tampoco nos salen bien en la tercera, o cuarta vez. De hecho crecemos y maduramos a través de las pruebas y de los errores que cometemos. El fracaso es la puerta trasera del éxito y Dios bendecirá nuestros esfuerzos.

Henry Cloud y  John Townsend escribieron un excelente libro llamado Boundaries (Límites) Ellos dicen que,

Él [Dios] quiere que nosotros seamos emprendedores y activos, buscando y tocando a la puerta de la vida. La gracia de Dios cubre el fracaso, pero no puede compensar la pasividad. Nosotros tenemos que hacer nuestra parte. El pecado que Dios reprende no es el de intentar y fallar, sino el de no intentar. Intentar y fallar, e intentar otra vez, a eso se le llama aprender. El no intentar no nos traerá un buen resultado.

Tienes que fracasar más de una vez antes que te salgan bien las cosas. Proverbios 24:16 dice: “Porque siete veces cae el justo, y vuelve a levantarse; Mas los impíos caerán en el mal”.

La ruta de capacitación de la iglesia celular, por ejemplo, rara vez es perfeccionada a la primera. Un pastor y un equipo de liderazgo deberá hacer numerosas auto-correcciones a fin de perfeccionar la ruta de capacitación. Lo mismo es cierto para cualquier área del ministerio celular como la supervisión, el lanzamiento de la visión, mantener las estadísticas, establecimiento de metas, evangelización, y hacer discípulos.

No te preocupes por los resultados fallidos. Preocúpate por las oportunidades que pierdes cuando ni siquiera lo intentas. La mayoría de cosas buenas surgen de probar y de hacer correcciones a mediano plazo. Si esperas intentar hasta que todo sea perfecto, lo más probable es que nunca lo logres. “Pero espérate un momento,” tú podrías decir. “Yo quiero que todo sea perfecto aun antes de intentarlo”. Lo siento mucho, no funciona así. Nosotros aprendemos de nuestros errores.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

Avoid Cell Church Legalism

joel

by Joel Comiskey

Myth: All Pastors Must Lead Cell Groups

When a pastor is leading a cell group or part of a cell leadership team, he has additional authority with his congregation. The pastor is able to connect the message on Sunday with the needs of the person in the congregation.

God first showed me this truth while in Ecuador. I had just returned to Ecuador after researching growing cell churches around the world. I discovered one glaring weakness: all the supervisory roles in the cell church world were removed from cell life. A fruitful leader left the cell battle to supervise those on the front lines.

At the Republic Church in Quito, Ecuador, we decided to change this. We asked all staff to lead a cell (or co-lead) while coaching a network of cell groups. We had far more authority and the respect of the other cell church members because we stayed on the front lines. And because it worked so well, I began to encourage pastors to lead cell groups in all my writings and seminars.  Yet must all pastors lead cell groups?

Truth: Not All Pastors Will Lead a Cell Group. Avoid Cell Church Legalism

Some pastors do not lead cell groups and still are great visionary leaders.

The Bible is silent on the subject about whether a pastor must lead a cell group.  Where the Bible is silent, we also must be silent. As mentioned earlier, I used to push this concept very hard but have since backed off. While I still feel it’s a great idea, sometimes it’s best for a lead pastor to lead a cell group for a time and then spend a season in coaching the cell leaders or in a larger church, the coaches of leaders.

At other times, the lead pastor might decide it’s best to simply attend a cell group or form part of a cell leadership team.

Jamey Miller, who started his church plant by leading a cell, took a break from cell leadership. But then he decided to jump back into cell leadership to stay in touch with people in his neighborhood.

While I encourage pastors to lead a cell group, there are other alternatives to stay in the battle.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Todos los Pastores Deben Dirigir Grupos Celulares

Cuando un pastor está dirigiendo un grupo celular o parte de algún equipo de liderazgo, él tiene una autoridad adicional con su congregación. El pastor puede conectar el mensaje del domingo con las necesidades de una persona en la congregación.

Dios me mostró esta verdad por primera vez mientras estaba en Ecuador. Acababa de regresar a Ecuador después de investigar iglesias en crecimiento alrededor del mundo. Descubrí una manifiesta debilidad: todos los roles de supervisión en el mundo de la iglesia celular fueron removidos de la vida celular. Un líder fructífero abandonó la batalla celular para supervisar a aquellos en las líneas del frente.

En la Iglesia República, en Quito, Ecuador, decidimos cambiar esto. Les solicitamos a todo el personal que dirigiera una célula(o que la co-dirigieran) mientras supervisaban una red de grupos celulares. Teníamos mucha más autoridad, y el respeto de los otros miembros de la iglesia celular porque nos quedamos en las líneas del frente. Y debido a que funcionó tan bien, en todos mis escritos y seminarios comencé a animar a pastores a que dirigieran grupos celulares. No obstante ¿Deberían dirigir grupos celulares todos los pastores?

Verdad: No Todos los Pastores Dirigirán un Grupo Celular. Evite el Legalismo de la Iglesia Celular

Algunos pastores no dirigen grupos celulares y aun así son grandes líderes visionarios.

La Biblia guarda silencio referente al tema sobre si un pastor deba dirigir un grupo celular. Donde la Biblia guarda silencio, nosotros también debemos guardarlo. Tal como lo mencioné anteriormente, yo solía impulsar este concepto fuertemente pero desde entonces he retrocedido. Aunque todavía la considero una gran idea, a veces es mejor que el pastor principal dirija un grupo celular por algún tiempo, y que luego pase alguna temporada supervisando a los líderes de células, o en una iglesia más grande, supervisando a los supervisores de los líderes.

En otras ocasiones, el pastor principal podría decidir que lo mejor sea simplemente asistir a un grupo celular o formar parte de un equipo de liderazgo celular.

Jamey Miller, quien plantó su iglesia mediante la dirección de una célula, se tomó un descanso del liderazgo celular. Pero luego decidió retomar el liderazgo celular para mantenerse en contacto con las personas de su vecindario.

Si bien es cierto que animo a los pastores a que dirijan un grupo celular, siempre hay otras alternativas para mantenerse en la batalla.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

Far More Demanding

joel

by Joel Comiskey

Myth: There Are Fewer Problems in the Cell Church than Traditional Ministry

Throughout this book I’ve been extolling the virtues of cell church ministry, while not trying to hide its problems. A lot of pastors gravitate to cell church ministry because of those positive points. Yet, there’s a danger in giving the impression that cell church ministry will wipe away all the church’s problems. Those who think this way are in for a rude awakening.

Truth: Cell Church Ministry Reveals Problems Often Hidden under the Busyness of Traditional Ministry

I spoke in a church in Puerto Rico. One wise elder said to me that before cell ministry, problems were always below the surface, but since they began to emphasize cell groups, those problems came to the light. People were free to share about them. Suddenly, there were far more problems. “The good news,” he told me, “is that we are now dealing with those issues.”

When a pastor focuses on cell ministry, people have the opportunity to share what’s going on in their lives. Demonic strongholds and psychological problems will often surface. Those problems were always there, but no one noticed them. They were below the surface. While the people sat in the pews, everything seemed great. When the people have the freedom and opportunity to share what’s happening in their lives, it seems like the church is full of problems.

Lawrence Khong says in his book, The Apostolic Cell Church,

For years I successfully pastored a traditional Baptist church. It was relatively easy to organize the church around worship services, Sunday school classes and various fellowships for various age groups. Most of the activity centered on teaching within a classroom. The biggest challenge most of the time was to make a good presentation, be it a sermon or a class lesson. The situation is far more demanding for a cell church.

When Khong says “far more demanding,” he’s referring to getting to the root of people’s problems and helping them change. The good news is that the lead pastor doesn’t have to solve all church problems. His main role is to equip leaders to pastor the church and help others become like Christ.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Existen Menos Problemas en la Iglesia Celular que en el Ministerio Tradicional

A lo largo de este libro he elogiado las virtudes del ministerio de la iglesia celular, sin tratar de esconder sus problemas. Muchos pastores gravitan hacia el ministerio de la iglesia celular debido a esos puntos positivos. No obstante, existe el peligro de dar la impresión que el ministerio de la iglesia celular borrará todos los problemas de la iglesia. Todos los que piensan de esta manera están por tener un duro despertar.

Verdad: El Ministerio de la Iglesia Celular Revela Problemas A Menudo Escondidos Bajo el Trajín del Ministerio Tradicional

Tuve la oportunidad de hablar en una iglesia en Puerto Rico. Un sabio Anciano me dijo que antes de implementar el ministerio de la iglesia celular los problemas siempre estaban bajo la superficie, pero que desde que empezaron a hacer énfasis en los grupos celulares, esos problemas salieron a la superficie. Las personas se sintieron libres para hablar sobre ellos. De repente resultaron muchos más problemas. “Las buenas noticias, me dijo, es que ahora estamos tratando con esos problemas”.

Cuando un pastor se enfoca en el ministerio celular, las personas tienen la oportunidad de compartir. Muy a menudo salen a la luz ataduras demoníacas y problemas psicológicos. Esos problemas siempre estuvieron allí, pero nadie los notó. Estaban bajo la superficie. Mientras las personas se sentaban en las bancas, todo parecía que estaba bien. Cuando las personas tienen la libertad y oportunidad de compartir lo que les está sucediendo en sus vidas, entonces, parece como si la iglesia entera está llena de problemas.

Lawrence Khong dice en su libro, The Apostolic Cell Church (La Iglesia Celular Apostólica),

Durante años pastorié exitosamente una iglesia bautista tradicional. Era relativamente fácil organizar a la iglesia para los servicios de adoración, las clases de escuela dominical, y para muchas reuniones de camaradería de diferentes grupos de edades. La mayor parte de la actividad se centraba en dar una enseñanza dentro de un aula. El más grande desafío, la mayoría de veces era hacer una buena presentación, ya fuera de un sermón o de una lección de una clase. La situación es mucho más demandante cuando se trata de una iglesia celular.

Cuando Khong dice “mucho más demandante”, él se refiere a llegar a la raíz de los problemas de las personas y ayudarles a cambiar. La buena noticia es que el pastor principal no tiene que resolver todos los problemas de la iglesia. Su rol principal es equipar a los líderes para que pastoreen la iglesia, y ayudarles a otros a ser como Cristo.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

Delegate, Empower, Fulfill

joel

by Joel Comiskey

Myth: Lead Pastors Need to be Available to Everyone

When I first took a course on pastoral theology in Bible school, my professor taught us the conventional model of church ministry. The called, paid pastor was supposed to do the work of the ministry. He was available for everyone and everything.

Some pastors fit right into this model. They entered the pastorate to preach, marry, bury, counsel, and to be available to those with needs. They love to teach large groups of people—anyone who is willing to come, sit, and listen. These pastors live for the celebration service. They feel worthwhile when preaching to a group of people.

When someone walks into the church for counseling, they are ready to receive him or her, even when others are available to counsel the person.

Some pastors simply don’t have the vision to delegate and mentor other leaders to do the work of the ministry. Rather, they prefer to do it all themselves.

Truth: Effective Cell Church Leaders Delegate

Jethro’s advice to Moses was to choose leaders to care for groups of tens, fifties, and hundreds, so that he would not have to carry the load by himself. Jethro summed up the problem succinctly, “You are wearying yourself and also those who hear you” (Exodus 18:18). Moses tried to be a responsible leader, but it was too much for him to do alone.

Cell church ministry requires delegation. Cell church pastors who make it over the long haul empower the members to do the work of the ministry. They pastor the flock through others. Ephesians 4:11-12 says, “It was he who gave some to be apostles, some to be prophets, some to be evangelists, and some to be pastors and teachers, to prepare God’s people for works of service, so that the body of Christ may be built up.”

Except for visionary leadership, effective cell pastors delegate almost everything else to others. Not all pastors are able to do this. Perhaps they don’t know how. Or maybe they don’t want to. After all, there’s a certain power in being the “go to” person. I personally know some pastors who like to take every counseling appointment that comes through the church. Members begin to expect the pastor to do all the work of the ministry.

I’ve done numerous seminars with Mario Vega, the senior pastor of Elim San Salvador, one of the largest churches in the world. Pastor Vega has learned to stay focused. He concentrates on caring for the top level cell pastors who care for others. He participates by directing the top leadership to make cells work every day.

Effective cell church pastors make sure the vision is fulfilled through delegating the work to others.  Moses didn’t have to do everything, but he did need to make sure things were accomplished. He did need to oversee the ultimate delegation of responsibility. Jethro’s advice to Moses freed Moses up from having to stand and listen to the entire nation all day and night. It also helped the people under his care to go away satisfied.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Los Pastores Principales Deben estar Disponibles para Todos

Al principio cuando tomé un curso sobre teología pastoral en la escuela bíblica, mi catedrático nos enseñó el modelo convencional del ministerio de la iglesia. El llamado pastor asalariado, estaba supuesto a hacer la obra del ministerio. Él estaba disponible para todos y para todo.

Algunos pastores encajan muy bien dentro de este modelo. Ellos entraron al ministerio de pastor para predicar, casar, enterrar, aconsejar, y estar disponibles para aquellos con necesidades. A ellos les encanta enseñar a grandes grupos de personas—a cualquiera que esté dispuesto a venir, sentarse, y escuchar. Estos pastores viven por el servicio de celebración. Ellos sienten que vale la pena lo que hacen, cuando les están predicando a un grupo de personas.

Cuando alguien entra a la iglesia solicitando consejería, ellos están listos para recibirla o recibirlo, aun cuando hayan otros disponibles para aconsejar a la persona.

Algunos pastores simplemente no tienen la visión de delegar, y de ser mentores de otros líderes para que hagan la obra del ministerio. En vez de eso, prefieren hacerlo todo ellos mismos.

Verdad: Los Lideres Efectivos de Iglesias Celulares Delegan

El consejo de Jetro a Moisés fue que escogiera a líderes y que los pusiera sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez, para que él no cargara con todo el peso. Jetro resumió el problema sucintamente, “Desfallecerás del todo, tú, y también este pueblo que está contigo” (Éxodo 18:18). Moisés trató de ser un líder responsable, pero era demasiado lo que tenía que hacer él solo.

El ministerio de la iglesia celular requiere delegación. Los pastores de iglesias celulares que tienen éxito a largo plazo empoderan a los miembros para hacer la obra del ministerio. Ellos pastorean el rebaño a través de otros. Efesios 4: 11-12 dice: “Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo”

Con excepción de liderazgos visionarios, los pastores celulares efectivos delegan casi todo lo demás a otros. No todos los pastores pueden hacer esto. Tal vez no saben cómo hacerlo. O tal vez no quieren hacerlo. Después de todo, existe cierto poder en ser la persona “a quien ir”. Conozco personalmente a algunos pastores que les gusta tomar todas las citas de consejería que llegan a través de la iglesia. Los miembros comienzan a esperar que el pastor haga toda la obra del  ministerio.

He conducido numerosos seminarios con Mario Vega, el pastor general de Elim en San Salvador, una de las iglesias más grandes alrededor del mundo. El pastor Vega ha aprendido a mantenerse enfocado. Él se concentra en cuidar de los pastores celulares principales que están a cargo de cuidar a otros. El participa dirigiendo este liderazgo principal para hacer que todos los días el trabajo celular funcione.

Los pastores celulares efectivos se aseguran que se cumpla la visión a través de la delegación del trabajo a otros. Moisés no tuvo que hacerlo todo, pero sí necesitó asegurarse que las cosas se llevaran a cabo. Sí necesitó supervisar la delegación de responsabilidad más importante. El consejo de Jetro a Moisés lo liberó de tener que estar escuchando a toda la nación, todo el día y noche. También le ayudó a las personas bajo su cuidado irse satisfechas.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

 

Concentrated Focus & Central Priority

joel

by Joel Comiskey

Myth: It’s Okay to Simply Add Cell Ministry to What You Are Already Doing

Most churches have a lot of things going on. Over time, the church has developed a myriad of programs and ministries. Suddenly the pastor hears about cell church, gets excited about it, and adds it on as another one of many programs.

Or perhaps the church is doing well, but the pastor has heard of the amazing growth of cell churches around the world and wants to see if cell church strategy will help his church grow even more. So the church includes the cell church agenda on top of what the church is already doing.

When the cell church strategy fails to produce the desired growth, the pastor deletes it from the schedule as he would any other program that didn’t seem to work.

The pastor might even become a critic of the cell model, saying it doesn’t work or it’s not right for their particular church culture. Yet upon further analysis, the normal reason for abandoning cell church ministry is a faulty understanding of what it takes to make cell ministry work.

Truth: A Pastor Needs to Make Cell Ministry the Central Priority

We can’t emphasize everything equally. Some pastors try so hard to help everyone that they wind up helping no one. The phrase “concentrated focus” is critical to make cell ministry work.

People will only do a few things well. If the pastor wants them to be involved in cell ministry, he can’t also expect the people to be involved in many other church activities.

Are programs bad? No. It’s simply a matter of choosing the focus. We all know how cluttered and busy our lives are. If the pastor expects his people to choose cell ministry, this means they will need time to visit neighbors, attend a cell group, prepare the cell lesson, go to the coaching meeting, and other related activities.

The word ‘no’ is a blessed word in the cell church. Only the lead pastor can stand up and say no to all the well-intentioned programs that arrive at the church door.

In December 2010, I held a seminar in Pastor Samuel Mejia’s church in Santa Ana, California. The church has one hundred forty cell leaders and planted five churches. Pastor Samuel realized he had to focus on cell ministry and make it his priority.

Most of the churches in Samuel’s denomination are program driven. Samuel stands out from the crowd because of his “concentrated focus” on cell ministry. Because Pastor Samuel has persisted for twenty-five years, many churches in his denomination are now following his example. Why? Because they’ve seen it worked out in his church. Pastor Samuel is a great example of concentrated focus.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Está Bien Simplemente Añadir el Ministerio Celular a lo que Ya Estás Haciendo

La mayoría de iglesias están trabajando en muchas cosas a la vez. A través del tiempo, la iglesia ha desarrollado una miríada de programas y ministerios. De repente el pastor escucha acerca de la iglesia celular, se emociona, y la adiciona como otro más de muchos programas.

O tal vez a la iglesia le está yendo bien, pero el pastor ha escuchado sobre el increíble crecimiento de iglesias celulares alrededor del mundo y quiere ver si la estrategia de la iglesia celular le puede ayudar a que su iglesia crezca aún más. Por lo que la iglesia incluye el tema de la iglesia celular por encima de lo que la iglesia ya está haciendo.

Cuando la estrategia de la iglesia celular falla en producir el deseado crecimiento, el pastor la borra del horario, como lo haría con cualquier otro programa que pareciera que no funcionar.

El pastor podría convertirse aún en un crítico del modelo celular, diciendo que este no funciona o que no es adecuado para la particular cultura de su iglesia. Sin embargo, al ahondar en el análisis, normalmente la razón para abandonar el ministerio de la iglesia celular es una interpretación errónea de lo que se requiere para que el ministerio celular funcione.

Verdad: El Pastor Debe Hacer del Ministerio Celular su Prioridad Central

No podemos poner el mismo énfasis en todo. Algunos pastores se esfuerzan tanto por ayudarles a todos que terminan ayudando a nadie. La frase “Enfoque concentrado” es crucial para hacer que el ministerio celular funcione.

Las personas solamente harán bien algunas cosas. Si el pastor quiere que se involucren en el ministerio celular, no puede esperar que las personas se involucren además, en muchas otras actividades de la iglesia.

¿Son malos los programas? No. Simplemente se trata de escoger en qué te enfocarás. Todos sabemos cuan desorganizadas y ocupadas se encuentran nuestras vidas. Si el pastor espera que su gente escoja el ministerio celular, esto significa que ellos necesitarán tiempo para visitar a los vecinos, asistir a un grupo celular, preparar la lección de la célula, ir a la reunión de supervisión, y a otras actividades relacionadas.

La palabra no es una palabra bendita en la iglesia celular. Sólo el pastor principal puede pararse y decir no a todos los bien-intencionados programas que llegan a la puerta de la iglesia.

En diciembre de 2010, sostuve un seminario en la iglesia del pastor Samuel Mejía en Santa Ana, California. La iglesia tiene ciento cuarenta líderes de células y ha plantado cinco iglesias. El pastor Samuel se dio cuenta que debía enfocarse en el ministerio celular y hacerlo su prioridad.

La mayoría de iglesias en la denominación de Samuel se conducen a través de programas. Samuel sobresale entre la multitud debido a su “enfoque concentrado” en el ministerio celular. Dado que el pastor Samuel ha persistido por veinticinco años, muchas iglesias en su denominación ahora están siguiendo su ejemplo. ¿Por qué? Porque han visto que en su congregación funciona. El pastor Samuel es un gran ejemplo de lo que significa tener un enfoque concentrado.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

A Different Kind of Leadership

joel

by Joel Comiskey

Myth: Leading People into Cell Church Is Similar to Leading People into Other Church Programs

Most pastors have experience in starting new programs such as AWANA, Evangelism Explosion, Vacation Bible School, or a new program from their denomination.

Programs normally have a built-in life-cycle which can be discontinued after a semester, one year, or when the church decides to change programs. Many pastors approach starting cell church ministry in a programmatic way. They want to take it out of the box, set it up, and then delegate others to make it work.

They view the cell church strategy as a technique or program that can be used for a time and then discontinued.

Truth: Leading a Cell Church Requires a Different Kind of Leadership

Cell church is not another program. Rather, it focuses on people. Pastors need to consider the new challenges this strategy will have on how they lead the church before they begin the journey into cell life.

Steep Learning Curve

Most pastors have been trained in seminaries that taught the traditional model of the paid pastor who does the work of the ministry. It’s not easy for pastors and congregations to prepare lay people to do the work of the ministry and then to coach them to make sure they fulfill their pastoral ministry.

Extra Work Required to Train and Coach Leaders

Cell church asks potential leaders to go through a specified training. In fact, all members are encouraged to take the training. Those who become cell leaders (or part of the leadership team) need on-going coaching. Pastors need to realize this and count the cost to make sure training and coaching takes place.

Misunderstanding from People with Other Agendas

When a church moves forward with a vision, there will always be people who attack it. Whenever a leader goes in a particular direction and asks people to follow, some will resist, preferring another direction or keeping things just as they are.

Finding Leaders Who Will Be on the Same Page

It’s one thing for the senior leader to be on board, but it’s also critical that every member of the leadership team also supports the vision. When this happens, a team can go forward together. Cell church is really all about leadership development and the leadership team is the steering wheel of the cell church. If the leadership team is united and guiding the cell church vision, there’s a good chance the rest of the church will follow.

Cell church is not a program. Pastors who have successfully planted or transitioned to the cell church model have done their homework and are ready to stick with it for the long haul.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: Dirigir a las Personas hacia el Sistema de Iglesia Celular Es Similar que Dirigirlas hacia otros programas de la Iglesia

La mayoría de pastores tienen experiencia iniciando nuevos programas tales como AWANA, Explosión Evangelista,  Escuela Bíblica de Vacaciones , o algún nuevo programa de su denominación.

Los programas normalmente tienen un ciclo de vida determinado el cual puede ser descontinuado después de un semestre, un año, o cuando la iglesia decida cambiar de programa. Muchos pastores enfocan el inicio de su ministerio de iglesia celular de una manera programática. Quieren sacarlo de una caja, armarlo, y luego delegar a otros que lo hagan funcionar.

Visualizan la estrategia de iglesia celular como una técnica o programa que puede ser utilizado por algún tiempo para luego ser descontinuado.

Verdad: Dirigir una Iglesia Celular Requiere un Tipo de Liderazgo Diferente

La iglesia celular no es otro programa. Por el contrario, se enfoca en las personas. Antes de iniciar el recorrido dentro de la vida celular, los pastores deben considerar los nuevos desafíos que esta estrategia traerá sobre la forma cómo dirigen su iglesia.

Curva Escarpada de Aprendizaje

La mayoría de pastores han sido capacitados en seminarios que enseñan el modelo tradicional del pastor asalariado que realiza el trabajo del ministerio. No es fácil para los pastores y las congregaciones preparar laicos para trabajar en el ministerio y luego supervisarlos para asegurarse que cumplan con su ministerio pastoral.

Trabajo Extra Requerido para Capacitar y Supervisar Líderes

La iglesia celular solicita de los líderes potenciales una capacitación específica. De hecho, todos los miembros son animados a tomar la capacitación. Aquellos que se convierten en líderes de células (o que forman parte del equipo de liderazgo) necesitan supervisión continua. Los pastores necesitan estar conscientes de esto y medir el costo para asegurarse que la capacitación y la supervisión siempre tome lugar.

Mala Interpretación de parte de Personas que tienen otros intereses

Cuando una iglesia avanza hacia una visión, siempre habrá personas que la ataquen. Siempre que un líder vaya en alguna dirección en particular y les pida a las personas que lo sigan, algunos se resistirán, prefiriendo ir en otra dirección o manteniendo las cosas como están.

Encontrando Líderes que Estarán en el Mismo Sentir

Algo importante es que el Líder principal esté abordo, y  también es crucial que cada miembro del equipo de liderazgo apoye la visión. Cuando ésto sucede, un equipo puede avanzar junto. La iglesia celular en realidad es todo sobre el desarrollo del liderazgo, y el equipo de liderazgo es el timón de la iglesia celular. Si el equipo de liderazgo está unido y dirigiendo la visión de la iglesia celular, existe una gran posibilidad que el resto de la iglesia los siga.

La iglesia celular no es un programa. Los pastores que exitosamente han plantado o han hecho la transición al modelo de iglesia celular han hecho su tarea y están listos para permanecer allí a largo plazo.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

Scripture Shapes Our Strategy

joel

by Joel Comiskey

Myth: The Cultural Context Should Dictate the Ministry Strategy

The theory of church growth promotes that pastors and leaders must first understand the culture and then create strategies that will help the church grow in that particular culture. According to this view, understanding culture and then creating strategies based on that culture, is the key to church growth.

Truth: The Bible Critiques What Is Good and Bad in Each Culture

Being accountable to other believers, living out the Christian life, and then inviting non-Christians to join is simply biblical. When we win people to Jesus, we must win them into the biblical, one-another lifestyle. It’s not a question of whether this ministry “works” in a western context. Rather, the question should be, “Is it right?”

Cell church cuts across the grain of individualism. It challenges the church to live a New Testament lifestyle of community. It shouts loudly that Sunday attendance is only half of the equation. Lifestyle change takes place in an accountability structure where people are growing in relationship with one another.

Writing the book, Relational Disciple, was very hard for me. I was biased against what I considered an over-emphasis on community in the small group movement in the western church in general and in North America more specifically. I had dedicated much of my earlier writing to cell evangelism and multiplication and became convinced that the “community emphasis” of many small group ministries was an excuse not to reach out.

Yet, as I struggled through the writing of that book, I realized that I didn’t have the option of accepting or rejecting community. Scripture simply didn’t give me that option. The Bible, in other words, is chalked full of references to community. Jesus repeatedly told his disciples to love one another and that the unbelieving world would come to faith in him through their unity (John 13).

The one-anothers are woven throughout scripture and there are more than fifty Bible references that teach believers to serve, wait, care, give, and in general, practice community. I had to submit to the Bible’s clear teaching, even if it went against my pre-conceived notions.

God began to show me that all cultures have good and bad points. Some cultural traits are in accordance with scripture, while other aspects need to be corrected by scripture.

The biblical norm is not individualism but mutual ministry and a group oriented lifestyle. Becoming relationally oriented is painful to individualists. We want to do our own thing. Yet, scripture, not culture, must determine who we are and what we do.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: El Contexto Cultural Debe Dictar la Estrategia Ministerial

La teoría del crecimiento de la iglesia promueve que los pastores y líderes primero deben comprender la cultura y luego crear las estrategias que ayudarán a la iglesia a crecer en esa cultura en particular.

De acuerdo con este punto de vista, la clave para el crecimiento de la iglesia se encuentra en la comprensión de la cultura y posterior creación de estrategias basadas en esa cultura.

Verdad: La Biblia Critica Lo Bueno y lo Malo de Cada Cultura

Rendirles cuenta a otros creyentes, vivir la vida cristiana, y luego invitar a los no cristianos a que se nos unan es simplemente bíblico. Cuando ganamos a las personas para Cristo, debemos ganarlos para que vivan el estilo de vida bíblico de “unos-a-otros”. La pregunta no es si este ministerio “funcionará” en el contexto occidental. Por el  contrario la pregunta debería ser, “¿Es el correcto?

La iglesia celular corta con el individualismo. Desafía a la iglesia a vivir un estilo de vida de comunidad del Nuevo Testamento. Grita fuertemente que la asistencia del domingo es sólo la mitad de la ecuación. El cambio del estilo de vida tiene lugar en una estructura de rendición de cuentas dónde las personas están creciendo en relaciones mutuas con los demás.

Para mí fue muy difícil escribir el libro Relational Disciple (El discípulo relacional). Tenía prejuicios contra lo que yo consideraba un énfasis excesivo en la comunidad por parte del movimiento de grupos pequeños en la iglesia occidental en general, y más específicamente en Norteamérica. Había dedicado mucho de mis primeros escritos a la evangelización celular y a la multiplicación, y me había convencido que el “énfasis” que ponían muchos ministerios de grupos pequeños en “la comunidad”, era una excusa para no alcanzar a otros.

Sin embargo, en mi lucha al escribir el libro, me di cuenta que no tenía la opción de aceptar o rechazar la comunidad. La Escritura simplemente no me daba esa opción, está llena de referencias sobre la comunidad. Jesús repetidamente les dijo a sus discípulos que se amaran unos a otros y que el mundo incrédulo vendría a conocerle por la unidad que vería en ellos (San Juan 13).

“Los unos a otros” están tejidos a través de toda la Escritura y hay más de cincuenta referencias bíblicas que enseñan a los creyentes a servir, esperar, cuidar, dar, y en general, practicar la comunidad. Tuve que someterme a la clara enseñanza de  la Biblia, aunque fuera en contra de mis nociones preconcebidas.

Dios comenzó a mostrarme que todas las culturas tienen puntos buenos y malos. Algunos rasgos culturales están en acuerdo con las Escrituras, mientras que otros aspectos deben ser corregidos por la Escritura.

La norma bíblica no es el individualismo sino el ministerio mutuo, y un estilo de vida orientado al grupo. Es doloroso para los individualistas convertirse en personas orientadas a relacionarse. Todos queremos hacer lo propio. No obstante, la Escritura, no la cultura es la que debe determinar quiénes somos y lo que hacemos.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.

Failing or Faithful?

joel

by Joel Comiskey

Myth: If My Church Does Not Grow, I’m Not Successful

A dreadful disease has permeated cell church ministry. It’s called “Yonggi Cho envy” or “big church envy.” Cho is just the personification of what I’m referring to because his church is so large. Pastors and churches experience a lot of jockeying to have a larger church than the next guy. The result of this attitude is that many pastors feel like failures when their churches don’t grow.

Truth: Success Should be Measured by Faithful Effort, Rather than Results

Church growth generally teaches that God rewards workers who reap, rather than those who faithfully sow the seed. This is called “harvest theology.” Again, it downplays the Christian teaching that God rewards faithfulness and uplifts those pastors and churches who are experiencing growth. Because I was committed to this church growth thinking, I found myself pressured and pressuring others to produce.

Yes, we have to plant; we have to water; we have to do our part. Yet, ultimately, God must give the increase. When he does give the increase, we can rejoice in his supernatural blessing and goodness. If he doesn’t give the increase, we continue to be faithful, knowing that God honors our diligent effort and service.

We are successful in the process of being faithful. God asks us to make the very best effort possible under his guidance. As we are led by him, we are successful in the process of planting, discipling, and watering. We look to him for the increase, but we are successful whether we see the fruit or not.

I ministered in a cell church in the Midwest. The church was a model of cell church growth for a number of years, but then it stagnated. The founding pastor felt like he should be seeing growth each year and began to feel like a failure when the growth stopped. I was very impressed with the life and excitement in the church, but the pastor was discouraged. “I’m fed up,” he told me. “I’ve just lost interest. Maybe I should be doing something else.”

I preached in his church on Sunday and was encouraged by God’s work in the church. But once again the pastor began to condemn himself because the church wasn’t growing each year. He told me that he felt like a failure and that perhaps he should simply leave the church. I listened intently, but eventually I found myself saying, “Who brings the growth? You do many things well, but you have a problem in trusting God to bring growth in your church. You need to hang in there until it happens.” His wife, knowing I hit a raw nerve, encouraged him to listen closely.

Many pastors don’t hang in the saddle long enough. They don’t trust God’s sovereign hand to bring the growth and give the eventual victories. They leave too early.

Is there a time when God calls pastors and leaders to move on? Yes. However, moving on when feeling like a failure is not the best time to move. My counsel is to hang in there. God wants to reach lost souls and make disciples more than we do. Yet, leading a church is often more about what God wants to do in the life of the pastor. When the pastor has matured, the growth appears. Our job is to plant, water, and put in the best effort possible.

If you’d like purchase a normal copy of “Myths and Truths of the Cell Church” you can purchase a normal physical copy HERE or if you’d like a  PDF version of “Myths and Truths of the Cell Church,” click  HERE.

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

Spanish blog:

Mito: No Soy Exitoso Si mi Iglesia no Crece

Una espantosa enfermedad se ha permeado dentro del ministerio celular. Se llama “envidia a Yonggi Cho” o “envía a la iglesia grande”. Cho es la personificación de lo que me refiero pues su iglesia es tan grande. Pastores e iglesias experimentan haciendo muchas maniobras para tener una iglesia más grande que la de su vecino. El resultado de esta actitud es que muchos pastores se sienten fracasados cuando sus iglesias no crecen.

Verdad: El Éxito Debe ser Medido por el Esfuerzo Fiel, y No por los Resultados

Generalmente el crecimiento de la iglesia enseña que Dios recompensa a los trabajadores que cosechan, más que a aquellos que fielmente siembran la semilla. A esto se le llama “Teología de la cosecha”. Una vez más, se le resta importancia a la enseñanza cristiana de que Dios recompensa la fidelidad, y eleva a los pastores e iglesias que están experimentando un crecimiento.

Sí, tenemos que plantar; tenemos que regar; tenemos que hacer nuestra parte. Pero, al final, Dios debe dar el crecimiento. Cuando Él ciertamente da el crecimiento, podemos regocijarnos en su bendición y bondad sobrenatural. Si Él no da el crecimiento, nosotros debemos continuar siendo fieles, sabiendo que Dios honra nuestro esfuerzo diligente y nuestro servicio.

Somos exitosos en el proceso de ser fieles. Dios nos pide que hagamos nuestro mejor esfuerzo posible bajo su dirección. Al ser guiados por Él, tenemos éxito en el proceso de plantar, discipular, y regar. Y esperamos en Él por el crecimiento, pero somos exitosos ya sea que veamos o no el fruto.

Ministré en una iglesia de Medio-Oeste. La iglesia fue por muchos años un modelo de crecimiento de iglesia celular, pero luego se estancó. El pastor fundador sentía que debía estar viendo crecimiento cada año, y comenzó a sentirse como un total fracaso cuando el crecimiento se detuvo. Yo estaba impresionado con la vida y la emoción que se vivía en la iglesia, pero el pastor estaba desanimado. Me dijo “estoy hastiado”. Simplemente he perdido el interés. Tal vez debería estar haciendo otra cosa”.

Prediqué en su iglesia el día domingo y me animó ver el trabajo que Dios estaba haciendo en la iglesia. Pero una vez más el pastor comenzó a culparse porque que la iglesia no crecía cada año. Me dijo que sentía que era un fracaso y que quizá lo mejor era que dejara la iglesia. Lo escuché cuidadosamente pero finalmente empecé a decirle, “¿Quién da el crecimiento? Tú haces bien muchas cosas, pero tienes problemas confiando en que Dios traiga el crecimiento a tu iglesia. Tú tienes que seguir esperando hasta que suceda”.  Su esposa quien sabía que había tocado una fibra sensible, le animó a escuchar cuidadosamente.

Muchos pastores no se mantienen en la montura lo suficiente. No confían en la mano soberana de Dios para traer el crecimiento y para dar al final la victoria. Se retiran demasiado temprano.

¿Será que en algún momento Dios les puede pedir a los pastores y a los líderes que avancen hacia algo diferente? Sí, sin embargo avanzar cuando te sientes un fracaso no es el mejor momento para hacerlo. Mi consejo es que te mantengas allí esperando. Dios quiere alcanzar a las almas perdidas y hacer discípulos más que nosotros mismos. Sin embargo, la conducción de una iglesia a menudo es más sobre lo que Dios quiere hacer en la vida de un pastor. El crecimiento aparece cuando el pastor ha madurado. Nuestra labor es plantar, regar, y ponerle el mayor empeño posible.

Si quieres comprar una copia física de “Mitos y Verdades de la Iglesia Celular” puedes hacerlo ACA. Si quieres una copia de ebook (PDF), puedes hacerlo ACA.