Love in Action

mario

by Mario Vega

During the war days in El Salvador, it was quite common to hear the shooting of guns in the city. However, the fighting didn’t stop us from having our regular cell meetings in the homes. At one point in the war, the shooting seemed to go on and on without stopping. We knew something out of the ordinary was happening. To go out on the street meant risking your life. Those who were attending the cell meetings could not go home because the fighting was out of control. Soon electrical power and water services ceased. We were without these basic services for more than ten days. Twenty or so people would huddle in the homes with no food reserves in the house.

Several things happened. Cell leaders assumed the responsibility to not only encourage the people spiritually but also to take practical measures to meet physical needs during the long stay. They began to share space, the little water available and food rationing. They sent the children to the interior rooms while covering the doors and windows with the furniture to prevent the entry of any stray bullet.

The situation was extreme but leaders put into practice the truths about love and service that they had been taught. Evangelism and personal care worked hand in hand during those critical times. Some leaders had to go out into the middle of the fighting to find food and water, and God gave them success. It was through these difficult times that people knew that Christianity was more than mere words.

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Mario

Translation into Korean: http://cafe.naver.com/ncdcell/1101

Translation into Spanish:

La solidaridad en marcha.

Escuchar tiroteos en la ciudad durante la guerra era bastante común. Por ello, nos habamos acostumbrado a continuar con nuestras reuniones a pesar de ello. Eso, justamente, pasó el da cuando la ofensiva comenzó. Nadie se imaginaba que esos tiroteos ya no se detendran.

Para el momento en que las personas se dieron cuenta que algo fuera de serie estaba sucediendo ya era muy tarde. El salir a la calle era un riesgo letal. Nadie se aventuraba a tal posibilidad. As, los cristianos y amigos invitados tuvieron que quedarse en casa de los anfitriones mientras duraban los combates. Pronto cesó la energa eléctrica y con ella el servicio de agua. Enormes áreas de la capital se quedaron sin esos servicios por más de diez das. ¿Cómo podan sobrevivir alrededor de 20 personas en una sola casa en esas condiciones?

Además en esas casas no haba reservas de alimentos.

Sucedieron varias cosas. Pero, esencialmente fue la puesta en práctica de la solidaridad. Los lderes actuaron como tales. Asumieron la responsabilidad del grupo y además de alentarles espiritualmente tomaron medidas para una permanencia que se presenta prolongada. Comenzaron a compartir el espacio, la poca agua disponible y a racionar los alimentos. Enviaron a los niños a las habitaciones interiores mientras cubran con los muebles las puertas y ventanas previniendo la entrada de alguna bala perdida.

La situación era extrema pero los lderes reaccionaron poniendo en práctica las verdades que les haban sido enseñadas sobre el amor y el servicio. ¿Acaso no era el propósito de las células la evangelización y el cuidado? Era el momento de lograr ambos cometidos. Algunos lderes tuvieron que salir en medio de los combates para encontrar alimentos y agua y lo lograron. Después de ello las personas saban que el cristianismo era más que simples palabras.

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