How to be a Great Host?

randall

by Randall Neighbour

One would assume that providing a clean home, refreshments, a comfortable room free of offending smells and distractions, and enough chairs so everyone can sit in a circle are the basics for a successful cell meeting. But you’d be wrong.

Kristen, a relatively new group member, invited us to meet at her apartment after we asked the group if we could move the meeting away from our home because we were renovating the front part of the house. She lived in an old home converted into apartments in a rough part of Houston. When we arrived, she was really happy we agreed to meet at her place and she gave everyone a big hug when we walked into her tiny living room.

Then we looked around. Not one chair was to be found, and there were two ratty pillows for twelve of us to fight over. We sat on a dirty hardwood floor, and just as we began to sing, Kristen’s roommate came out of her bedroom and told us to keep the noise down because she was watching TV in her room. We obliged, but our presence didn’t stop her from sparking up a hash pipe repeatedly over the course of the next two hours.

Was Kristen a good host? Nope. She didn’t sweep the floor. She didn’t tell her roommate she was having a Bible study that night. She didn’t wash the dishes piled up in the sink. She didn’t even have a clean glass so I could drink some tap water. And, we were all distracted by the mouse that ran across the hall during prayer time, who was probably run out of the bedroom because of all the marijuana fumes!

Yet this night—in this horrible place with someone who didn’t have the gift of hospitality or the first clue about hosting—we experienced the presence of Christ in a way that we’d never enjoyed before. Kristen invited two of her unsaved friends, who showed up because it was at her place. During ministry time, both shared deep needs. Kristen laid hands on them and God gave her a prophetic word for each of them, which is something she had no idea she was capable of doing. Both accepted Christ that night, and you know what? I forgot all about the fact that my tailbone was screaming at me because I gave a pregnant lady in our group my pillow!

Other guest bloggers can speak to what being a good or bad host looks like. Frankly, I don’t care any more. I just want to see Christ’s presence, power, and purposes manifested in such capacities that people remember they experienced God that night and the focus wasn’t on the environment. To be sure, a clean home, refreshments, proper seating, and an attentive host is helpful. I just don’t think we should spend an inordinate amount of time or energy on hosting when we should be focused on Christ in our midst.

Comments?

Randall

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¿Cómo ser un buen anfitrión?

Por Randall Neighbour

Podemos suponer que la presentación de un hogar limpio, refrigerios, una cómoda habitación libre de olores ofensivos, distracciones y tener suficientes sillas para que todos puedan sentarse en crculo, son los fundamentos para una exitosa reunión celular. Pero podras estar equivocado.

Kristen, un miembro del grupo relativamente nuevo, nos invitó a tener las reuniones en su apartamento después de que preguntamos al grupo si podamos mover la reunión fuera de nuestra casa, porque estaban renovando el frente de la casa. Viva en una casa antigua convertida en apartamento en una zona difcil en Houston. Cuando llegamos, estaba muy contenta y nos pusimos de acuerdo para reunirnos en su hogar y ella les dio a todos un gran abrazo cuando entramos en su pequeña sala.

Entonces miramos a su alrededor y no haba ni una silla, solo haban dos almohadas para doce de nosotros. Nos sentamos en un piso de madera sucia, y justo cuando empezamos a cantar, la compañera de habitación de Kristen salió de su habitación y nos dijo que debamos mantener el ruido bajo, porque ella estaba viendo la televisión en su habitación. Nuestra presencia no evitó que ella se molestara en repetidas ocasiones a lo largo de las próximas dos horas.

¿Fue Kristen una buena anfitriona? No. Ella no barrió el piso. Ella no le dijo a su compañera de cuarto que tena un estudio de la Biblia esa noche. No lavó los platos sucios del fregadero. Ella no tena ni siquiera un vaso limpio para poder beber agua del grifo. Y nosotros, estábamos distrados por el ratón que corra por la sala durante el tiempo de oración, ¡que probablemente corra fuera de la habitación por el olor a marihuana!

Sin embargo, esa noche en este horrible lugar con alguien que no tena el don de hospitalidad o la menor idea de ser anfitrión, experimentamos la presencia de Cristo en una manera que nunca se haba disfrutado antes. Kristen invitó a dos de sus amigos inconversos, que se presentaron porque la reunión fue en su hogar. Durante el tiempo de la predicación, ellos compartieron profundas necesidades. Kristen impuso sus manos y Dios le dio palabra profética para cada uno de ellos, que es algo que ella no tena idea de ser capaz de hacer. Ambos aceptaron a Cristo esa noche, y ¿sabes qué? Me olvidé de todo, sobre todo el hecho de que mi coxis estaba gritando, ¡porque le d a una mujer embarazada nuestra almohada de grupo!

Otros invitados pueden hablar de lo que significa ser un buen o mal anfitrión. Francamente, no me importa. Sólo quiero ver la presencia de Cristo, el poder y los propósitos, que se manifiestan en las capacidades de tal manera que la gente recuerda la experiencia de Dios esa noche y no el enfoque de estar en ese medio ambiente. Para estar seguro, un hogar limpio, refrigerios, un asiento adecuado, y un anfitrión atento es útil. Pero, yo no creo que debamos gastar una cantidad excesiva de tiempo o energa en el recibimiento cuando deberamos estar enfocados en Cristo en medio de nosotros.

¿Comentarios?

Randall

2 thoughts on “How to be a Great Host?

  • digo amén a mi hermano… la presencia del Señor en nuestras reuniones valen mas que cualquier comodidad que pudieramos tener, es lo único esencial (aunque no podemos ni debemos descuidadr de nuestra parte , que nuestros hermanos esten comodos y nuestros invitados tambienn) por encima de esto que debemos hacer, se encuentra el buscar de Jesús diariamente y pedirle de su presencia en nuestras reuniones, llenarnos de amor por las personas, y de intercesión por los demás de tal forma, que estemos donde estemos en la reunión, y con las limitantes que sean, Jesús se presente y haga de la reunión lo más maravilloso que podemos ver…
    llenémonos de Jesús todos, para que tengamos reuniones maravillosas de su presencia. (y no dejemos de hacer lo que humanamente nos corresponde como anfitriones)

    bendiciones para todos mis hermanos…

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