What Does It Take to Form New Disciples?

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by Liz Lynberg

www.montereychurch.net

I am intrigued by Jesus’ example of discipling the twelve, but investing more in the three, Peter, James and John.  While He sought to reproduce Himself in the lives of the twelve, He allowed the three to participate in His earthly ministry in more significant ways.

The brilliance of the cell model is that, we too, gather in larger groups of 8-12 weekly.  We dig into God’s Word and challenge one another to apply it in our lives, to become more like Christ.  We pray for one another and learn to love one another.  Meanwhile, the Lord often puts one or two people on our hearts to connect with more deeply.  He gives us a desire to get to know them better and we get together outside of group time.  We are then praying for them more specifically and are able to pour into them more intentionally.  We find ourselves asking God to give us eyes to see what He sees, recognizing gifts and talents and encouraging them to be used in the context of the cell.

The Spirit-led relational work combined with a plan and a structure within our church context for making disciples is the key.  I am always intrigued and encouraged when I read about the training tracks from different cell churches.  The network of JCG offers so many valuable resources and experiences from which readers can learn.  Reading about what has worked and different challenges that were overcome and how to articulate clear goals and objectives in so instructive.

What does your training track look like?  How has it evolved over time in order to be more effective?

Liz

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¿Qué se necesita para formar nuevos discpulos?

Por Liz Lynberg

www.montereychurch.net

Estoy intrigado por el ejemplo de Jesús de discipular a los doce, pero invirtiendo más en tres, Pedro, Santiago y Juan. Aunque buscó reproducirse a s mismo en las vidas de los doce, le permitió a los tres participar en su ministerio terrenal de manera más significativa.

La brillantez del modelo de celular es que, también nosotros, nos reunimos en grupos grandes de 8-12 semanas. Escarbamos en la Palabra de Dios y desafiamos unos a otros para aplicarlo en nuestras vidas, para ser más como Cristo. Oramos unos por los otros y aprendemos a amarnos unos a otros. Mientras tanto, el Señor muchas veces pone una o dos personas en nuestros corazones para conectarnos con mayor profundidad. Él nos da el deseo de llegar a conocerlos mejor y nos reunimos con ellos fuera del grupo. Entonces estamos orando por ellos especficamente y somos capaces de entrar en ellos más intencionalmente. Nos encontramos pidiéndole a Dios que nos dé ojos para ver lo que Él ve, el reconocimiento de los dones y talentos y los entusiasmamos a la utilización en el contexto de la célula.

El Espritu gua trabajo relacional y combina con su plan y una estructura dentro de nuestro contexto de iglesia para hacer discpulos que es la clave. Siempre me intrigó y alentó cuando leo acerca de las pistas de entrenamiento de las iglesias celulares. La red de JCG ofrece valiosos recursos y muchas experiencias de las cuales los lectores pueden aprender. Leyendo sobre lo que ha funcionado y los diferentes retos que fueron superados y cómo articular las metas y objetivos claros es algo instructivo.

¿Cómo se ve tu ruta de entrenamiento? ¿Cómo ha evolucionado con el tiempo a fin de ser más eficaz?

Liz

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