When (not if) Group Members Cause Problems

scottby M. Scott Boren, The Center for Community and Mission, www.mscottboren.org, Twitter@mscottboren

Here’s a sure thing for any small group: You will have problems. There will be at least one person in every season of group life that creates, well let’s call them challenges. Groups are full of people. All people are hurting and need healing in some way. And when people start revealing themselves to one another, their hurts will hurt others. Hurting people hurt people, as the old saying goes.

These hurts manifest in as many different ways as there are people in groups. However, there are some consistent patterns that I’ve observed over the years. It could be illustrated by this picture:

people

A fun activity is the name each of the people represented in this picture. For instance, the owl at the top could be called Mr. I-Know-the-Answer-but-I’m-Not-Telling. Or Mr. I’ve-Done-This-Before-So-I-Can’t-Be-Bothered. Of course this illustration is all men. Women don’t display dysfunctions like these in groups. Right? Well, since I’m a man I won’t respond.

Of course, most of the time, people’s hurts don’t come out all at once. But when one does, how a leader responds can be the difference between letting this problem control the group or allowing the Spirit to use the situation to lead the group to the next level.

So when problems occur, here are a few questions to ask:

Is this a new behavior or just that outward manifestation of an ongoing problem? If it is new, then find out what has happened in the person’s life and talk through the issue. If it is ongoing, then it may be time to deal with the issue and see God’s healing.

Is this best addressed with the entire group, in a sub-group of two or three or in a one-on-one conversation? Don’t assume that there is a one-size-fits-all solution.

Does this person need help from someone outside the group? Sometimes issues arise that are bigger than what you or the group can deal with. Enlist the help of your coach or pastor.

What is God doing through this problem to change the person? What is God doing to change the group? Remember this is not about fixing the issue. God wants to work through that which arises to change our lives?

What is God doing in you as you relate to the person who is struggling? This may be the more important question of all. If you go forth in ministry in humble submission, the person who is presenting the challenge and the entire group will be much more likely to respond in kind. This starts on your knees, asking God to give you his heart for the situation.

A few years ago, I was leading a group with a Mr. Know-It-All. He reminds me of the person at the bottom of the picture with the raised hand and pointed finger. He had answers for everyone’s problems. And he was driving me crazy. Then I realized that the person who needed to change the most was me. I needed God’s heart for him. As I prayed, I did not feel that he was ready for any direct confrontation or challenge.

However, I was given the grace to steer his comments in the group meetings without an angry face. And after a while, he loosened up and quit being so Know-It-Allish. All he needed was some time. But I had to change first.

Comments?

Scott

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Cuando un miembro en el grupo causa problemas.

Por Scott Boren, The Center for Community and Mission, www.mscottboren.org, Twitter@mscottboren.

Aqu hay una cosa segura para cualquier grupo pequeño: Tendrás problemas. Habrá por lo menos una persona en cada etapa de la vida del grupo que los genera, Bueno llamémosles desafos. Los grupos están llenos de gente. Todas las personas están sufriendo y necesitan sanidad de alguna manera. Y cuando la gente comienza a revelarse a s mismos entre s, sus heridas le harán daño a otros. Gente herida daña a la gente, como dice el viejo refrán.

Estas heridas se manifiestan en muchas formas diferentes, ya que hay gente en los grupos. Sin embargo, hay algunos patrones consistentes que he observado en los últimos años. Podra ser ilustrado por esta imagen:

Una actividad divertida es nombrar a cada una de las personas representadas en este esquema. Por ejemplo, la lechuza en la parte superior que se podra llamar el Sr. Yo se la respuesta pero no la digo. O el Sr. Yo he hecho esto antes asi que no me molestará. Por supuesto, esta ilustración es para todos los hombres. Las mujeres no muestran disfunciones como éstas en los grupos. ¿Cierto? Bueno, como yo soy un hombre no voy a responder.

Por supuesto, la mayora de las veces, la gente herida no salen a la misma vez. Pero cuando uno lo hace,  la respuesta del lder puede ser la diferencia entre dejar este problema en control del grupo o permitir que el Espritu utilice esta situación para liderar el grupo al siguiente nivel.

Por eso, cuando surgen problemas, aqu hay algunas preguntas que te debes hacer:

¿Este comportamiento es nuevo o simplemente la manifestación externa del problema actual? Si es nuevo, averigua lo que ha ocurrido en la vida de esta persona y habla del problema. Si es permanente, entonces puede ser hora de tratar el tema y ver la sanidad de Dios.

¿Será tratado con todo el grupo, en un sub-grupo de dos o tres, o en una conversación de uno a uno? No asuma que hay una sola solución.

¿Esta persona necesita ayuda de alguien fuera del grupo? A veces surgen problemas que son más grandes que lo que usted o el grupo puede hacer frente. Cuente con la ayuda de su entrenador o pastor.

¿Qué está haciendo Dios a través de este problema para cambiar a la persona? ¿Qué está haciendo Dios para cambiar el grupo? Recuerde que no se trata de solucionar el problema. Dios quiere trabajar a través de lo que surge para cambiar nuestras vidas.

¿Qué está haciendo Dios en usted que se relaciona con la persona que está luchando? Esta puede ser la pregunta más importante de todas. Si usted va adelante en el ministerio con humilde sumisión, la persona que presenta el desafo y todo el grupo será mucho más propenso a responder del mismo modo. Esto empieza de rodillas, pidiendo a Dios que te dé su corazón por la situación.

Hace unos años, yo estaba dirigiendo a un grupo con el Sr. Sabelotodo. Me recuerda a la persona en la parte inferior de la imagen con la mano en alto y los dedos apuntando. Él tena respuestas para los problemas de todos. Y él me estaba volviendo loco. Entonces me di cuenta de que la persona que tena que cambiar era yo. Necesitaba el corazón de Dios para él. Al orar, no me sent que estaba listo para cualquier enfrentamiento directo o desafo.

Sin embargo, se me dio la gracia para dirigir sus comentarios en las reuniones del grupo sin una cara enojada. Y después de un rato, se relajó y dejó de ser tan sabelotodo. Todo lo que necesitaba era un poco de tiempo. Pero tuve que cambiar primero.

Scott

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