When (Not If) Discouragement Hits

scott

by M. Scott Boren, The Center for Community and Mission, www.mscottboren.com,
Twitter@mscottboren

With leadership comes discouragement. In fact let me so bold to say that if you never experience times of discouragement you most likely are not taking many risks. Or you don’t care that much. But if you don’t care you most likely are not reading this blog.

Discouragement is just part of leading. You will hit walls when you don’t know what to do. Your group will go through times that make you want to give up. People will disappoint you. And you will disappoint yourself.

What do you do with this? Let me suggest a few things that I’ve learned about discouragement through the years of leading.

First beware of the temptation to ignore the reality of what you are facing. Avoid the tendency to ignore your discouragement. Some will tell you to just have faith, to get back in touch with the vision, to claim God’s promises and act as if there is not a problem. When we do this we are not dealing with reality. God knows where you are on the journey and wants to meet you In your discouragement.

Secondly, learn to be honest about what you are discouraged about. Really honest. Take it to God. Share it with a friend, a pastor or a coach. God’s leaders are “wounded healers” and you don’t have to pretend to be more than you are.

In the midst of this honesty, the third step is to ask God what he wants to do in you. The situation that is causing your discouragement is not a problem to be fixed. It’s an opportunity for you to meet God in a new way. What is God saying to you in the midst of the discouragement?

The fourth action may the hardest: wait. Be still. Make room in your life for the Spirit to transform you. Every time discouragement has hit me, my natural tendency is to get over it and get back to doing what I know to do. But when I finally wise up and slow down, I sense God working deep within my soul in a new way.

Fifth, act in faith. Grab the vision. Walk in hope of a new future. Claim God’s promises. Fight. But know this. You will fight in a different way.

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Scott

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Cuando (no si) el desaliento golpea.

Por M. Scott Boren, Centro comunitario y misionero, www.mscottboren.com, Twitter@mscottboren.

Con el liderazgo viene el desánimo. De hecho, permtanme el atrevimiento de decir que si usted nunca experimenta momentos de desánimo es muy probable que no esté tomando muchos riesgos. O bien, que no te importa mucho. Pero si no te importa es muy probable que usted no esté leyendo este blog.

El desaliento es sólo una parte del liderazgo. Vas a golpear paredes cuando no sabes qué hacer. Tu grupo pasará por momentos en los cuales querrás abandonar. La gente te decepcionará. Y usted se decepcionará.

¿Qué haces con esto? Permtanme sugerir algunas cosas que he aprendido acerca del desaliento a través de los años de liderazgo.

Primero, cuidado con la tentación a ignorar la realidad de lo que está enfrentando. Evite la tendencia de pasar por alto su desaliento. Algunos te dirán: sólo ten fe, para volver a contactar la visión, para reclamar las promesas de Dios y actuar como si no es un problema. Cuando hacemos ésto no estamos tratando con la realidad. Dios sabe dónde usted está en el camino y quiere conocerte en tu desaliento.

En segundo lugar, aprenda a ser honestos acerca de lo que le está desanimado. Muy honesto. Llévelo a Dios. Compártalo con un amigo, un pastor o un entrenador. Los lderes de Dios son los “sanadores de heridos” y usted no tiene que pretender ser más de lo que es.

En medio de esta honestidad, el tercer paso es pedirle a Dios lo que él quiere hacer en usted. La situación que está causando el desaliento no es un problema a arreglar. Es una oportunidad para conocer a Dios de una manera nueva. ¿Qué está diciendo Dios en medio del desaliento?

La cuarta acción puede ser la más difcil: esperar. Mantenerte quieto. Haga espacio en su vida para que el Espritu le transforme. Cada vez que el desánimo me ha golpeado, mi tendencia natural es la de superarlo y volver a hacer lo que sé hacer. Pero cuando finalmente caigo en cuenta y me detengo, tengo la sensación de que Dios está trabajando en lo profundo de mi alma de una manera nueva.

En quinto lugar, actuar con fe. Tome la visión. Camine en la esperanza de un nuevo futuro. Reclame las promesas de Dios. Luche. Pero sepan ésto: va a luchar de una manera diferente.

¿Comentarios?

Scott

3 thoughts on “When (Not If) Discouragement Hits

  • Una de las cosas q en la vida de el liderazgo e aprendido es de q Dios siempre esta con migo aveces,, Si a venido desanimo a Mi Pero se q dios siempre esta alli con sus hijos e hijas por q el no pone una carga q no la pueda soportar siempre vienen Asia Mi muchos recuerdos de Lo q fui en el pasado quisiera q me alludara en esa area selo e puesto a Dios en sus manos Pero Si me alludara estaria MUY agradecido Dios le le bendiga … Atentamente CESAR BARRIENTOS …

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