Prepare Yourself for the Meeting

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by Joel Comiskey

Do yourself and your group a favor. Cease all cell preparation at least one-half hour before the cell begins (e.g., lesson, refreshment preparation, etc.). Take that time to prepare your heart before God, asking Him to fill you with the Spirit. So many unexpected things happen in the course of a normal cell group: the ringing phone, the unexpected non-Christian visitor, the forgetfulness of Susan to prepare the icebreaker, the broken guitar string, and John’s job loss. When John shares about getting fired during the ice-breaker, should you pray for him immediately, give him more opportunity to share, or wait until after the lesson (perhaps you know John has the tendency to talk a lot)? You’ll need the Spirit’s wisdom.

If you’re a veteran small group leader, you know plans and preparation can help—but they’re insufficient. You’ll agree that Spirit-anointed common sense will hit the home runs. Following rigid, preconceived plans when someone is hurting results in a strikeout. To win the game, you need a good coach. The great news is that the Holy Spirit is willing to give to you the inside, play-by-play counsel on a moment-by-moment basis. To hear His voice loud and clear when you need it, you’ll need His filling before the meeting begins.

Remember also that some of the most powerful ministry occurs while chomping on chips or eating cookies after the cell meeting. Heart talk often transpires when our guard is down, and we’re not worried about every detail of the cell meeting. The Spirit might stir you to minister to the newcomer or talk with the wayward. You might feel impressed to speak to Johnny, who rarely talks during the meeting. Or maybe you need to just listen, while others lead the conversation.

Stay in tune with Him, and He’ll make your way prosperous. He’ll guide your steps. Jim Egli’s book, Small Group, Big Impact is very clear that it’s far more important that the leader prepare himself or herself rather than simply the cell lesson, room environment, refreshments, and so forth. Take heed to Egli’s research and prioritize your spiritual preparation.

Joel Comiskey

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Prepárense para la reunión

Por Joel Comiskey

Hazte un favor a ti y tu grupo. Cese toda preparación para la célula al menos una media hora antes de que comience (por ejemplo, lección, refrigerios, etc.). Toma ese tiempo para preparar tu corazón ante Dios, pidiéndole que te llene del Espritu. Muchas cosas inesperadas suceden en el curso de un grupo normal de células: el timbre del teléfono, el visitante inconverso inesperado, a Susan se le olvido preparar el rompehielos, la cuerda de la guitarra rota, y pérdida del trabajo de John. Cuando John comparte acerca de la pérdida de su empleo durante el rompehielos, ¿Deberamos orar por él de inmediato, darle más oportunidad de compartir o esperar hasta después de la lección? (tal vez sabes que John tiene la tendencia a hablar mucho) Necesitas la sabidura del Espritu.

Si usted es un lder veterano de grupos pequeños, usted sabe que planear y prepararse puede ayudar, pero son insuficientes. Usted estará de acuerdo en que el sentido común ungido por el Espritu llegará a dar cuadrangulares. Tras rgidos planes preconcebidos cuando alguien está sufriendo como resultado de un ponche. Para ganar el juego, usted necesita un buen entrenador. La buena noticia es que el Espritu Santo está dispuesto a darte una buena jugada, aconsejarte sobre una base de momento a momento. Para escuchar su voz fuerte y clara cuando lo necesites, tienes que estar lleno antes de que comience la reunión.

Recuerde también que algunos de los ministerios más poderosos ocurren mientras comen papas fritas o galletas después de la reunión celular. Hablar con el corazón a menudo ayuda cuando la guardia está baja, y no estamos preocupados por cada detalle de la reunión celular. El Espritu posiblemente te mueva para ministrar al recién llegado o hablar con el dscolo. Usted podra sentirse impresionado de hablar con Johnny, que rara vez habla durante la reunión. O tal vez usted necesita simplemente escuchar, mientras que otros llevan la conversación.

Manténgase en sintona con Él, y Él hará prosperar tu camino. Él guiará tus pasos. El libro de Jim Egli, grupos pequeños, gran impacto es muy claro en que es mucho más importante para el lder prepararse consigo mismo en lugar de simplemente la lección celular, ambiente de sala, refrigerios, etc. Ten cuidado con la investigación de Egli y da prioridad a la preparación espiritual.

Joel Comiskey

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