The Culture of Punctuality

mario

by Mario Vega, http://www.elim.org.sv/

The lack of punctuality that exists among many Latin Americans is well known. When evangelicals in my country (El Salvador) agree to a meeting and set the time, they always make a question: Christian time or Salvadoran time? How this question is answered determines whether the meeting will start on time or not. It is common knowledge that Salvadoran time means that the meeting might start 30, 40 or 60 minutes late.

From the very beginning at the Elim church, God gave us a sense of responsibility and honesty. This sense of responsibility was expressed in the simplest things like punctuality. In other words, to be punctual as a church, we had to battle against the traditions of our culture. For example, when we first started our ministry, we set the Sunday morning service time at 9 a.m. However, when 9 a.m. arrived there was no one in the church except me and the young man in charge of worship. So I told the young man to start the service. He was shocked and said to me, “But no one has arrived yet.”

“It doesn’t matter,” I answered. “Start now.” He asked again, “But how will I sing if there is no one to sing with me?” “I will sing with you,” I replied. I should clarify that the church was just getting started at that time. We didn’t have musical instruments or musicians. All songs were done in cappella. I think the young man felt ridiculous coming to the front and greeting the “brethren” when there was no brethren to greet. And then to start to worship when we were the only ones singing. But the service started on time. And as time passed, the brothers and sisters began to enter the church embarrassed for being late. It soon became apparent that we were changing the church culture and this meant starting on time.

When we started cell ministry, one of the key elements of success was starting on time and finishing on time. I remember one of the first cells in which one of the invited guests was simply amazed that the house meeting actually started and ended on time. She decided to keep coming back because she knew exactly when the meeting was going to end. This was 25 years ago and she has been faithful in cell ministry ever since. I believe punctuality is simply another way that we express our honest commitment to Jesus Christ.

Comments?

Mario

Korean blog (click here)

Portuguese blog (click here)

La cultura de la puntualidad

por Mario Vega

Es muy conocida la tradición de impuntualidad que existe entre muchos latinoamericanos. Cuando los evangélicos acuerdan una reunión y fijan la hora, siempre hacen una pregunta: ¿Hora cristiana o salvadoreña? Con ello quieren preguntar si se comenzará con puntualidad o no. Se da por entendido que la hora salvadoreña es aquella que comienza 30, 40 o 60 minutos después.

Cuando nació la iglesia Elim lo hizo con un sentido de responsabilidad y honestidad. Eso se expresaba hasta en las cosas más sencillas como la puntualidad. El ser puntuales es algo que se logró luchando contra la tradición cultural. Al iniciar mi ministerio, llegó el da del primer culto dominical. Habamos fijado la hora a las 9 AM. A esa hora, como es tradicional, no haba nadie en la iglesia excepto el joven encargado de las alabanzas y yo. Al llegar las 9 AM le dije al joven que iniciara el servicio. Él se asustó y me respondió: – Pero si no ha venido nadie-

No importa, le respond. Comience ya. Él volvió a preguntarme: – Pero ¿cómo voy a cantar si no hay nadie?-

-Yo voy a cantar con usted- le respond. Debo aclarar que la iglesia apenas estaba naciendo. No tenamos instrumentos musicales ni músicos. Todos los cantos eran a capela. Creo que aquel joven se senta ridculo al pasar al frente y saludar a los “hermanos” cuando realmente solo estaba yo. Y luego comenzar a dirigir los cantos cuando realmente solo cantara él y yo. Pero el servicio comenzó puntual. En el transcurso, pude ver que los hermanos entraban al edificio apresurados a la vez que apenados por llegar tarde. Eso fue suficiente. Todos entendieron que la cultura de la iglesia inclua la honestidad con la hora.

Cuando comenzamos el trabajo celular, no tengo duda que uno de los elementos del éxito fue el comenzar a la hora establecida ¡Y finalizar a la hora ofrecida! Recuerdo una de las primeras células donde una señora invitada quedó sorprendida cuando la reunión en una casa comenzó puntual y finalizó a la hora mencionada. –Si as son las cosas, continuaré asistiendo- Recuerdo que dijo. Y as fue, ella continuó asistiendo y ahora ya tiene 25 años de ser fiel a Jesús. La puntualidad debe ser otra expresión de honestidad en las actividades cristianas.

1 thought on “The Culture of Punctuality

Leave a Reply to Joel Comiskey Cancel reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *