Team Ministry, part 1

By Pedro and Isabel Saavedra, founding pastors of Centro Cristiano Nueva Vida, a cell church in Miami, Florida.

A definition of teamwork taken from Wikipedia is: “The work done by several people where each one plays a part, but all have a common goal.”

God had team ministry in mind when he created man in his image (Genesis 1.26-27 and 2.7-8). Notice that God created man in the plural (Genesis 2.15-16). The apostle Paul places a strong emphasis on our calling as “his co-workers” (2 Corinthians 6.1). These verses show us that God has clearly called us to minister in teams and to be his collaborators

It is clear to us that the work in which we are involved is not “our ministry” but rather the work of Jesus Christ. We must continually remember what Jesus said: “I will build my church” (Matthew 1.18). The apostle Paul shows us in Ephesians 4 about how God is doing this. The Son is building his church through lay ministers who will build up the body of Christ (Ephesians 4.11 -12).

After several years of our pilgrimage in the ministry of cell groups  and church life in general, we have noticed that we have often  left the Father’s design and replaced it with our own. We often want to build the church on our own foundation rather than God’s. We have to continually ask ourselves whether our team purpose is the same as the Creator of all things or whether it’s our own purpose (Colossians 1.17).

Could it be that we have forgotten that the builder, God, wants to build His church according to his design and plan? We have been trying to build for many years, but we need to ask him for help to review “our” purpose so that we might be aligned with his will.  

In part 2 (tomorrow), we will look a little more about God’s eternal purpose and our need follow it. Grace and peace from God our Father and the Lord Jesus Christ.

Korean blog (click here)

Portuguese blog:

Equipe Ministerial, parte 1

Por Pedro e Isabel Saavedra, pastores fundadores do Centro Cristiano Nueva Vida, uma igreja em células em Miami, Flórida.

Uma definição de trabalho em equipe retirada da Wikipedia é: “é o trabalho feito por várias pessoas em que cada uma desempenha um papel, mas todas têm um objetivo comum”.

Deus tinha o ministério em equipe em mente quando criou o homem à sua imagem (Gênesis 1.26-27 e 2.7-8). Observe que Deus criou o homem no plural (Gênesis 2.15-16). O apóstolo Paulo enfatiza fortemente nosso chamado como “seus cooperadores” (2 Coríntios 6.1). Esses versículos nos mostram que Deus claramente nos chamou para ministrar em equipes e ser seus colaboradores

É claro para nós que a obra na qual estamos envolvidos não é “nosso ministério”, mas sim a obra de Jesus Cristo. Nós devemos nos lembrar continuamente do que Jesus disse: “Edificarei a minha igreja” (Mateus 1.18). O apóstolo Paulo nos mostra em Efésios 4 sobre como Deus está fazendo isso. O Filho está edificando sua igreja por meio de ministros leigos que edificarão o corpo de Cristo (Efésios 4.11-12).

Após vários anos de nossa peregrinação no ministério de grupos de células e vida da igreja em geral, nós notamos que muitas vezes deixamos o desígnio do Pai e o substituímos pelo nosso. Frequentemente, nós queremos construir a igreja em nosso próprio fundamento, e não no de Deus. Nós temos que nos perguntar continuamente se o propósito de nossa equipe é o mesmo que o Criador de todas as coisas ou se é nosso próprio propósito (Colossenses 1.17).

Será que nós esquecemos que o construtor, Deus, deseja construir Sua igreja de acordo com seu projeto e plano? Há muitos anos nós tentamos construir, mas precisamos pedir-lhe ajuda para rever o “nosso” propósito para que nós possamos estar alinhados com a sua vontade.

Na parte 2 (amanhã), nós veremos um pouco mais sobre o propósito eterno de Deus e nossa necessidade de segui-lo. Graça e paz da parte de Deus nosso Pai e do Senhor Jesus Cristo.

Spanish blog:

El Ministerio en Equipo, parte 1

Por Pedro y Isabel Saavedra, pastores fundadores de Centro Cristiano Nueva Vida, una iglesia celular en Miami, Florida.

Desde que fuimos invitados a escribir algunos pensamientos acerca del ministerio en equipo en los grupos celulares, sentimos una poderosa carga de parte del Eterno acerca del objetivo del trabajo en equipo y a que debe orientarse el equipo de trabajo, en otras palabras, el propósito por el cual y para el cual hacemos lo que hacemos o el objetivo que buscamos cumplir.

Después de varios años de nuestro peregrinar en el ministerio de los grupos celulares en particular y la vida de iglesia en general, creemos que el rumbo trasado, el diseño del Padre se ha perdido y lo hemos sustituido por uno propio. Queremos edificar, pero ¿Qué?, ¿Es nuestro propósito o el propósito del equipo de trabajo el mismo del Creador de todas las cosas y el que es antes de todas ellas y les da subsistencia? Colosenses 1.17 

Una parte de la definición de trabajo en equipo tomado de Wikipedia es:es el trabajo hecho por varias personas donde cada uno hace una parte, pero todos tienen un objetivo en común.

A nosotros nos queda claro que la obra o ministerio en el que estamos envueltos no es “nuestro ministerio o nuestra obra o el ministerio del grupo”, y que además es un ministerio con un propósito muy claro. La obra y ministerio es del Señor Jesucristo, quien dijo: EDIFICARÉ MI IGLESIA, Mateo 1.18 y cuando el apóstol Pablo nos muestra al Hijo edificando, nos lo muestra obrando para la obra del ministerio: ¡LA EDIFICACIÓN DEL CUERPO DE CRISTO!, Efesios 4.11-12

El Eterno creó, Génesis 1.26-27 y 2.7-8 y allí mismo dejo claro su propósito para el hombre creado, que nos es ampliado en Génesis 2.15-16. El apóstol Pablo hace un marcado énfasis en nuestro llamado como “colaboradores suyos”, 2 Corintios 6.1. Entonces es definitivo que no nos podemos dar a la tarea de formar, juntar o establecer un equipo que no este claro y bien claro acerca del objetivo que persigue y que tenga aun más claro que no es un objetivo que nos toca determinar o definir, sino uno que ha sido previamente definido y establecido por aquel que nos llamó para “ser” sus colaboradores.

¿Será que mientras nos hemos lanzado a EDIFICAR, se nos ha olvidado que el EDIFICADOR, no solo quiere levantar SU EDIFICIO, sino que tiene su DISEÑO, MANERA y MATERIAL para edificarlo y es allí donde debemos mirar?; Llevamos muchos años tratando de EDIFICAR, ya pasamos los dos mil años de historia, ¿Cómo se ve el EDIFICIO?; ¿Cumple con EL DISEÑO ORIGINAL?; ¿Le agrada al Eterno lo que ve?; ¿Debemos pedirle ayuda para revisar “nuestro” propósito y así todos, EDIFICADOR Y COLABORADORES, vayamos tras un objetivo común?

En la próxima entrega miraremos un poco más acerca del propósito eterno y nuestra necesidad de partir desde allí. Gracia y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.   

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