Training for Cell Ministry

marioby Mario Vega

At the beginning of our work with cells, training new leaders was fast. Our training course was only four sessions long. Every four weeks we had a new leader’s graduation.

One of the advantages of having such a short course was that it allowed the fast formation of new leaders at a time when the expansion of the trainwork required new leaders on a permanent basis.

But there were also disadvantages; such a short course could not give much information to the new leaders who began their work without having a vision of the whole cell model philosophy. Even us that were at the forefront didn’t know all the details. This would produce difficulties, mainly the “mini- service” syndrome.

At present, our training course lasts twelve weeks. I think that it’s still brief, but enough to provide the essential foundations of the cell work.

In our model we need to fill a void having a training route that could take a person from his conversion up to becoming a cell leader. We have reviewed other training courses models (Neighbour, Comiskey, Weitzs, Lay), but we feel that we need to design something that is more coupling to the Latin American reality, and specifically Salvadorian. The components must be: simplicity, practicality and dynamism.

The training course is essential for the work with small groups because it is the way for the perfecting of the saints, for the work of the ministry.

What has been your experience in this field?

Mario 

 

TRANSLATION IN SPANISH: 

Curso de capacitación.
Al inicio de nuestro trabajo con células la capacitación de los nuevos lderes se realizaba de manera rápida. Nuestro curso de entrenamiento solamente constaba de cuatro sesiones. Cada cuatro semanas tenamos una nueva promoción de lderes.
Una de las ventajas de un curso tan corto era que permita la formación de nuevos lderes de manera rápida en un momento cuando la expansión del trabajo requera de nuevos lderes de manera permanente.
Pero también haba desventajas, un curso tan corto no poda dar mucha información a los nuevos lderes que iniciaban su trabajo sin tener una visión de toda la filosofa del modelo celular. Ni siquiera los que estábamos al frente conocamos todos los detalles. Esto producira dificultades principalmente la del sndrome del ‘mini-culto’.
En la actualidad, nuestro curso de capacitación dura doce semanas. Creo que todava es breve pero lo suficiente como para brindar los fundamentos esenciales del trabajo celular.
En nuestro modelo tenemos un vaco que llenar y es el tener una ruta de capacitación que pueda llevar a una persona desde su conversión hasta hacer de ella un lder de célula. Hemos revisado otros modelos de cursos de entrenamiento (Neighbour, Comiskey, Weitzs, Lay) pero sentimos que debemos diseñar algo que se acople más a la realidad latinoamericana y, especficamente, salvadoreña. Los componentes deben ser: sencillez, dinamismo y practicidad.
El curso de capacitación es fundamental para el trabajo con grupos pequeños porque es el camino que perfecciona a los santos para la obra del ministerio. ¿Cuál ha sido su experiencia en este campo?

 

 

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