Cells with a Purpose

mario
by Mario Vega

When we began our cell work, the main purpose was to evangelize and reach more people. The cells were not born as an end in itself but as means to achieve the purpose of evangelization. We have maintained that purpose up to the present time. This purpose can be seen by the fact that for every Christian who attends a cell there is an average of two invited friends.

As the church grew, we also observed that the cells were the appropriate environment for members to develop a sense of belonging, mutual care and fellowship. I have no doubt that the foundation of fellowship in our church occurs in the cell and not in the celebration service (the constant rotation of services leaves little time for fellowship).The cell model also openned new space for many more people to join in the work and provided the means for the training of those new Ministers.

Even before we understood the theoretical framework for cell ministry, the cells in their development had defined their components: multiplication, fellowship, evangelism, training, and care for one another. It was not until several years later, while listening to Joel Comiskey, that I would understand the theology that explained and gave unity to what had been happening naturally in our church for years.

And of course, this was no coincidence. It is God that always builds his church according to His desire.

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Mario

translation:

Células con propósitos.

Al iniciar nuestro trabajo celular fue indudable que el objetivo principal era el de evangelizar a muchas más personas. Las células no nacieron como un fin en s mismo sino como un medio para alcanzar el fin de la evangelización. Esa pasión se conserva hasta el presente y se manifiesta en el hecho que por cada cristiano que asiste a una célula hay un promedio de dos amigos invitados.

Al producirse el crecimiento de la iglesia, la simple observación demostró que las células mismas eran el medio adecuado para que los miembros desarrollaran un sentido de pertenencia, de cuidado mutuo y de comunión. No tengo la menor duda que la base fundamental de la comunión en nuestra iglesia se produce en la célula y no en la celebración, donde nuestro sistema de servicios en serie no deja lugar al tiempo suficiente para la comunión de pasillos.

El mismo desarrollo del modelo demandó cada vez más personas que ejercieran la labor del ministerio. Las células mostraron ser capaces de abrir los espacios para que muchas más personas pudiesen incorporarse al trabajo. Además proveyó los medios para la capacitación de esos nuevos ministros.

De esa manera, sin tener el marco teórico, las células en su desarrollo haban definido sus componentes: multiplicación, comunión, evangelización, capacitación, cuidado de los unos por los otros. Sera hasta varios años después, al escuchar a Joel Comiskey, que entendera la teologa que explicaba y daba unidad a lo que haba venido sucediendo en nuestro pas de manera natural. No fue una casualidad. Es que Dios siempre edifica su iglesia de acuerdo a su deseo.

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